7/21/2014

Gianna y sus cólicos.


Cuando Gianna nació tuvo 9 de apgar, eso fue lo que me tranquilizó porque sé que todo estaba bien en ella y que había llevado un buen embarazo. Después de 3 horas y media (2 de recuperación y 1.5 de retraso) por fin llegó el momento de poder alimentar a mi bebé, la emoción me embargaba, era lo que quería hacer desde que supe que Gianna venia en camino; pero cuando empezó a hacerlo su llanto era muy frustrante para mi, me sentía culpable porque veía como luchaba para comer y sus resultados no eran lo que esperaba, que terminé cediendo a lo que no quería que pasara, tanta pena me dio verla llorar que la envié para que le dieran leche de fórmula, me la traían después de 1 hora y dormidita. Con pena porque no era el ideal esperado, verlos y escucharlos llorar es lo menos que una madre quiere en sus hijos, como madre primeriza no sabía que hacer, tenía miedo que ella tuviera algo malo, pero gracias a Dios no fué así.

Al final supe que no era de hambre que lloraba si no de gases (sufria igual que yo)hasta los 4 meses ha sido mi martirio que sufra de gases, pero gracias a Dios prefería eso que alguna enfermedad que me la llevara al hospital.